Ojos de Da Vinci
Cada generación, se define -entre muchas cosas- por “que” busca. Y aunque tengo pendiente la lectura un libro llamado: "The Generation Myth", que le quite credibilidad a mi pensamiento, la generación de adultos de hoy, principalmente millenials, están marcados por la búsqueda de la pasión. Buscan que es eso que les hace “encender” el corazón al hacerlo, una frase famosa entre ellos es “Elige un trabajo que te apasione y no tendrás que trabajar nunca”.
Pienso en alguien alienado a nuestra época, como Leonardo Da vinci, ¿que le apasionaba a Leonardo? Cómo ingeniero, médico, pintor, ¿cómo logró conciliar sus muchas profesiones? ¿Sería exitoso en nuestra era de la ultra - especialización? Me pensar que si, aunque mucho más juzgado, y seguramente tendría una presión sobre las expectativas laborales; por supuesto hay muchos más matices que ver en el caso hipotético de Leonardo en el S.XXI, la información y sofisticación de nuestro tiempo es mucho más alta, pero la idea del “hombre universal” que se venía construyendo en su época, fue algo que lo premiaba. Sin embargo, el mundo actual también premia algo que tenía Da vinci: profunda curiosidad.
Desarrollarla se volvió mucho más fácil ya que tenemos la información de cualquier cosa que queramos en nuestro bolsillo, algo inimaginable en otra época. Aunque tiene sus trampas, me gusta pensar en el privilegio que significa haber nacido en este momento y cómo aprovecharlo mejor, considero que la vida es más disfrutable cuando precisamente la vivo con los ojos de Da vinci, no dejamos que nuestra profesión se apropie de nuestra identidad, y exploramos más y entendemos que tenemos algunas tendencias a ciertas capacidades, pero podemos aprender de todo y prácticamente el límite es voluntad. Desde electrónica, matemáticas teóricas, programación hasta tocar piano, nadar, aprender a hablar con extraños, etc. Me gusta ver la vida así con ojos de Da Vinci, sin buscar la esperanza millenial de que algo por fin me llene, me “apasione” sino que precisamente ese descubrir y cambiar, es lo que me apasiona. Hay que ver cómo conciliar eso con la vida capitalista del siglo XXI.