Más conocimiento, menos información
Hay ocasiones que veo que tengo muchísima información acerca de un tema, pero al mismo tiempo mi conocimiento no llega al mismo nivel. Como muchísimas personas, me he vuelto adicto a la información, a consumir y consumir, gracias a ese ladrillo de cristal en nuestro bolsillo que nos permite acceder a la información que se nos ocurra.
Probablemente, pensamos que el consumo de información puede tener matices; no es lo mismo estar 4 horas viendo contenido “basura”, que acceder a clases de fotografía con Annie Leibovitz, por ejemplo. Y es posible que pensemos que una persona que vea estas clases de fotografía aproveche mejor su tiempo frente al personaje que solo ve contenido como “Top 10 famosos con mas seguidores en Instagram”. Sin embargo, la diferencia no es mucha al final del día.
Hace poco, por el suceso de GameStop, entendí el concepto de un “short Selling”, un movimiento financiero en el mundo del mercado de las acciones que puede llegar a ser complejo (una gran explicación aquí). Aunque en mi cabeza tengo claro como podría eventualmente ganar dinero por medio de un ‘short’, no podría de manera inmediata -si así lo quisiera- hacer dinero por medio de inversiones en corto en la bolsa. De la misma manera en la que no me vuelvo fotógrafo viendo clases online, tampoco me vuelvo un bróker teniendo la información de como funciona un short.
El conocimiento, es cuando tomo esa información y la manipulo para entenderla, de la misma manera que un alfarero manipula en su torno la arcilla. En este caso la arcilla es la información, y jugamos con el agua que se le aplica, los movimientos manuales en el torno, vamos deformándola, entendiéndola, destruyéndola, construyéndola, etc. Ahí adquirimos conocimiento. Y para ello requerimos práctica. Somos seres que aprenden por medio de la repetición; el fotógrafo que más apretó el obturador de su cámara seguramente es el que tendrá las mejores fotos. Así pues, creo que el futuro es de los que se atrevieron a tomar fotos, a cometer errores para adquirir conocimiento y luego ponerle su sello único.
Las personas de nuestros días, nos perdemos entre tanta información, y tal vez cuando nos atrevamos a tener más conocimiento, encontremos camino hacia encontrar un propósito, ser más conscientes de lo que hacemos día a día. Así pues, debemos convertirnos en manipuladores -en el buen sentido- de la información; cada cosa que metemos en nuestro cerebro puede ser funcional, de la manera en que la manipulemos y entendamos nuestros propios sesgos; para ello debemos tomar responsabilidad de la arcilla que moldeamos y la que desechamos, o la que guardamos para proyectos más adelante.
Become a member Personalmente, este artículo es de mis primeras obturaciones. Veremos como me ensucio en el proceso.